Los propietarios de viviendas a menudo suponen que pueden modificar libremente sus propiedades, pero muchas comunidades gobernadas por asociaciones de propietarios (HOA) requieren aprobación formal incluso para cambios aparentemente menores. Los profesionales del sector inmobiliario advierten constantemente que el incumplimiento de las normas de la Asociación de Propietarios puede dar lugar a costosas modificaciones y disputas legales.
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Cambios exteriores: el desencadenante más común
El consenso entre los expertos en bienes raíces es claro: si un cambio es visible desde el exterior de la propiedad, es probable que la Asociación de Propietarios requiera aprobación. Esto incluye modificaciones importantes como repintar, techar, paisajismo, agregar terrazas o cercas e incluso instalar piscinas o iluminación exterior.
Según Marc Blackwood, presidente de Real Property Management Pros, una regla general simple es que cualquier cosa que afecte lo que los vecinos pueden ver, oír o experimentar probablemente necesite revisión. David Cohen, presidente de Cohen Property Law, añade que incluso detalles como adoquines de entrada o tipos específicos de flores pueden violar las reglas de uniformidad de propiedad. Muchas asociaciones de propietarios imponen paletas de colores estrictas, materiales para cercas y reemplazos de ventanas. Incluso elementos aparentemente inofensivos como cámaras Ring o antenas parabólicas pueden estar en infracción dependiendo de su ubicación.
Actualizaciones interiores: menos restrictivas, pero no siempre
Si bien las asociaciones de propietarios suelen ejercer menos control sobre los cambios interiores, ciertas renovaciones aún pueden generar requisitos. Matt Brown, agente de bienes raíces de William Raveis Real Estate, explica que las estructuras compartidas (techos, paredes) o los problemas relacionados con el ruido (pisos de superficie dura) son desencadenantes comunes. Las HOA también regulan las alteraciones que afectan a la plomería, los sistemas eléctricos o los muros de carga.
Consecuencias del incumplimiento
Ignorar las reglas de la HOA puede resultar costoso. Las asociaciones de propietarios pueden emitir multas, advertencias, cartas de demanda e incluso emprender acciones legales para obligar a los propietarios a revertir cambios no aprobados. David Cohen señala que las multas impagas pueden generar embargos sobre la propiedad, lo que complica las ventas futuras. Blackwood ha visto casos en los que los propietarios se vieron obligados a reemplazar cercas o repintar casas enteras por su propia cuenta.
Navegando por áreas grises
Algunas reglas pueden entrar en conflicto con las leyes estatales o federales. Por ejemplo, la instalación de paneles solares puede estar protegida por regulaciones federales, pero las HOA aún pueden dictar su ubicación por razones estéticas. Brown recomienda a los propietarios revisar cuidadosamente las pautas arquitectónicas, enviar solicitudes por escrito y obtener aprobación formal antes de comenzar cualquier trabajo.
“Ese paso adicional puede evitar miles de dólares en retrabajos y meses de disputas”. – Marc Blackwood, profesionales de la gestión de bienes inmuebles
En última instancia, el enfoque más eficaz es el cumplimiento proactivo. Ignorar las regulaciones de la HOA puede convertir un simple proyecto de mejoras para el hogar en una batalla legal costosa y que requiere mucho tiempo.
